Tres de cada diez inquilinos piensa que está tirando el dinero cada mes cuando paga a su casero el alquiler y lo que si sus condiciones económicas se lo permitieran, compraría

Tres de cada diez inquilinos piensa que está tirando el dinero cada mes cuando paga a su casero el alquiler y lo que si sus condiciones económicas se lo permitieran, compraría. El boom de precios que se ha producido en el mercado del alquiler en los últimos cinco años, especialmente en ciudades como Madrid o Barcelona, está ahuyentando poco a poco a los arrendatarios, quienes tarde o temprano acabarán comprando una vivienda.

Así se desprende del informe “Experiencia en alquiler en 2017-2018” elaborado por el portal inmobiliario Fotocasa que constata, un año más, cómo un mantra que parecía desterrado de la mentalidad de los españoles, cobra fuerza año a año ante el imparable aumento de las rentas. El precio medio del alquiler no ha dejado de crecer desde marzo de 2015 hasta bien entrado el 2018. El año pasado, el índice de Fotocasa alcanzó una subida histórica del 9% y en grandes ciudades como Madrid o Barcelona se han superado incluso los precios máximos en los años del boom. Unos repuntes que han comenzado a moderarse.

Si pudieran comprar, muchos inquilinos lo harían, el problema es que tampoco pueden comprar por falta de ahorros o de financiación

“España es un país de propietarios. En igualdad de condiciones, vamos a tender a la compra. El problema es que, ante las fuertes subidas de precios, y aunque hay mucha gente que quiere vivir de alquiler, no puede pagar rentas tan elevadas. Muchos de ellos se pasarían a la compra, pero el problema es que tampoco pueden comprar por falta de ahorros o de financiación”, explica Beatriz Toribio, directora de estudios de Fotocasa. “Aunque las rentas siguen subiendo en Madrid o Málaga al 10%, en Barcelona ya se están moderando y si antes los precios subían en 15 comunidades, subidas ahora solo suben en 8.

Los datos son reveladores. El porcentaje de inquilinos que se plantea adquirir una vivienda en los próximos cinco años es del 43%, mientras que un 40% no prevé comprar a medio plazo pero no descarta hacerlo en un futuro. Es decir, ocho de cada diez inquilinos tiene en mente convertirse en propietario tarde o temprano, si bien, muchos de ellos piensan que los precios de la vivienda también son muy elevados. Por el contrario, el porcentaje de aquellos que apuestan firmemente por el alquiler y que no tienen previsto comprar vivienda ni a medio ni a largo plazo, se sitúa en el 17% de los encuestados por este portal inmobiliario.

Compensa pagar una hipoteca

Resulta también muy significativo, respecto a la percepción del mercado hace un año, cómo casi la mitad de los encuestados cree que estamos próximos a una nueva burbuja inmobiliaria frente al 32% que opinaba esto mismo un año antes. La explicación a estos cambios de mentalidad hay que buscarla en los precios, porque hasta el 60% de estos inquilinos activos en el mercado cree que los alquileres han subido tanto que ya compensa más pagar una hipoteca, un porcentaje que asciende hasta el 70% en la Comunidad de Madrid y el 64% en Cataluña, los mercados más tensionados por los precios.

Tres de cada diez inquilinos piensa que está tirando el dinero cada mes cuando paga a su casero el alquiler y lo que si sus condiciones económicas se lo permitieran, compraría. El boom de precios que se ha producido en el mercado del alquiler en los últimos cinco años, especialmente en ciudades como Madrid o Barcelona, está ahuyentando poco a poco a los arrendatarios, quienes tarde o temprano acabarán comprando una vivienda.

Así se desprende del informe “Experiencia en alquiler en 2017-2018” elaborado por el portal inmobiliario Fotocasa que constata, un año más, cómo un mantra que parecía desterrado de la mentalidad de los españoles, cobra fuerza año a año ante el imparable aumento de las rentas. El precio medio del alquiler no ha dejado de crecer desde marzo de 2015 hasta bien entrado el 2018. El año pasado, el índice de Fotocasa alcanzó una subida histórica del 9% y en grandes ciudades como Madrid o Barcelona se han superado incluso los precios máximos en los años del boom. Unos repuntes que han comenzado a moderarse.

Si pudieran comprar, muchos inquilinos lo harían, el problema es que tampoco pueden comprar por falta de ahorros o de financiación

“España es un país de propietarios. En igualdad de condiciones, vamos a tender a la compra. El problema es que, ante las fuertes subidas de precios, y aunque hay mucha gente que quiere vivir de alquiler, no puede pagar rentas tan elevadas. Muchos de ellos se pasarían a la compra, pero el problema es que tampoco pueden comprar por falta de ahorros o de financiación”, explica Beatriz Toribio, directora de estudios de Fotocasa. “Aunque las rentas siguen subiendo en Madrid o Málaga al 10%, en Barcelona ya se están moderando y si antes los precios subían en 15 comunidades, subidas ahora solo suben en 8.

Los datos son reveladores. El porcentaje de inquilinos que se plantea adquirir una vivienda en los próximos cinco años es del 43%, mientras que un 40% no prevé comprar a medio plazo pero no descarta hacerlo en un futuro. Es decir, ocho de cada diez inquilinos tiene en mente convertirse en propietario tarde o temprano, si bien, muchos de ellos piensan que los precios de la vivienda también son muy elevados. Por el contrario, el porcentaje de aquellos que apuestan firmemente por el alquiler y que no tienen previsto comprar vivienda ni a medio ni a largo plazo, se sitúa en el 17% de los encuestados por este portal inmobiliario.

Compensa pagar una hipoteca

Resulta también muy significativo, respecto a la percepción del mercado hace un año, cómo casi la mitad de los encuestados cree que estamos próximos a una nueva burbuja inmobiliaria frente al 32% que opinaba esto mismo un año antes. La explicación a estos cambios de mentalidad hay que buscarla en los precios, porque hasta el 60% de estos inquilinos activos en el mercado cree que los alquileres han subido tanto que ya compensa más pagar una hipoteca, un porcentaje que asciende hasta el 70% en la Comunidad de Madrid y el 64% en Cataluña, los mercados más tensionados por los precios.

Como consecuencia de ello, cada vez son menos los particulares que buscan piso en alquiler, especialmente los más jóvenes sin duda, según Toribio, en uno de los colectivos más perjudicados por el boom de precios y para quienes el alquiler es su único medio para poder independizarse.

“Los jóvenes están siendo expulsados del alquiler, pero también de la compra”, lamenta Toribio. Y mientras la demanda se contrae, la oferta se mantiene lo que, a la larga, podría aliviar la tensión sobre los precios, si bien, según Toribio, es necesario aumentar fuertemente la oferta de pisos en alquiler, especialmente a precios asequibles para evitar esta fuerte presión sobre los precios. Y para ello, ha dicho, “necesitamos una mayor colaboración público-privada”.

No a limitar los alquileres

Respecto a la posibilidad de que el Gobierno pueda acabar limitando los precios de los alquileres se muestra prudente porque, entre otros factores, además de favorecería la economía sumergida cree que puede desincentiva la oferta de viviendas en alquiler.

“Es verdad que creemos que hay un problema de acceso a la vivienda y que como consecuencia de esos precios tan altos la demanda se está contrayendo, pero creemos que limitar los precios tiene riesgos“, asegura Toribio, en relación al pacto presupuestario entre el PSOE y Podemos.

En este sentido, cree que muchos propietarios se podrían ver tentados a alquilar por otras vías y la economía sumergida podría volver a reflotar en este mercado. Asimismo, ha asegurado que también se podría reducir la oferta, que es el principal problema al que se enfrenta el mercado inmobiliario español.

Fuente: El Confidencial